Cuando encuentro el corazón del padre herido
que esconde los destellos de la noche;
cuando coaparece el dolorido… con su mano adolecida…
Pienso: there is no heaven.
cuando coaparece el dolorido… con su mano adolecida…
Pienso: there is no heaven.
Me tuve que dibujar en su mente
para creer en la resignación de lo perdido
le aumenté trastes a la mente, cuerdas a los impíos,
me tuve que negar a mi misma…
para creer en la resignación de lo perdido
le aumenté trastes a la mente, cuerdas a los impíos,
me tuve que negar a mi misma…
“Que el cielo ya no existe.”
Para eso, trastoqué los corazones
corté lienzos, amalgamé diamantes…
corté el tronco herido, y las pajas resecas,
entonces creció la Rosa…
corté lienzos, amalgamé diamantes…
corté el tronco herido, y las pajas resecas,
entonces creció la Rosa…
Le dejé en sus ojos la dicha de ver nacidos…
Pensé en seguida: There is a heaven todavía.
11:37 pm
21/12/13
Claudia Jimena Arévalo Santa María